Gracias a la teoría del color, los artistas y diseñadores pueden moldear las percepciones y provocar emociones. Una teoría que afecta de manera notable al mundo del marketing, ya que está demostrado que los colores influyen en las decisiones de compra de los clientes, pudiendo con ello impulsar las ventas de un determinado producto.

Por tanto, los colores pueden llegar a ser más efectivos que una buena oferta. Está demostrado que las decisiones de compra se realizan a los 90 segundos de ver un producto y entre el 62% y el 90% de dicha decisión se basa en el color que hayamos visto, pudiendo influir en el pensamiento, cambiar las acciones y provocar reacciones. Por esta razón, el color que elegimos para nuestra web o los botones de compra, puede ser determinante para que el usuario se quede en una web y termine comprando nuestro producto.

¿Qué es el color?

Antes de adentrarnos en la psicología del color, debemos comprender cómo funciona este elemento. Al contrario de lo que se cree, la hierba no es verde y el cielo no es azul. Estas superficies orgánicas simplemente reflejan la luz en longitudes de onda específicas. Lo que sucede después, es que dentro de nuestro ojo, las células en forma de cono detectan estas longitudes de onda y finalmente el cerebro interpreta la información entrante como color.

Nuestro mundo moderno está lleno de iluminación artificial y esas fuentes de luz pueden parecer coloridas, al tiempo que alterar nuestra percepción de los objetos reflectantes.

 

Psicología del color

Las pautas estéticas son solo la mitad de la historia cuando se trata de color. Si bien las armonías pueden ser más agradables a la vista que los tonos opuestos, cada color viene con un bagaje emocional. La mayor parte del tiempo, esto es por asociación. Sin embargo, hay ciertos colores que tienen un efecto fisiológico en el espectador. La ciencia todavía está trabajando para desentrañar estas reacciones, pero la investigación sugiere que puede haber vínculos con nuestro pasado primitivo.

De todos los tonos, el rojo tiene el mayor impacto psicológico. La exposición significativa a este color puede hacer que aumenten la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Además, tu cerebro tomará decisiones impulsivas. Tu cuerpo se está preparando esencialmente para luchar o huir. Por razones similares, el rojo se asocia con el deseo, en el contexto tanto de la lujuria como de la comida. El color realmente aprovecha tus instintos primarios, de ahí la frase “ver rojo”.

En consecuencia, muchas marcas eligen el rojo cuando quieren evocar emoción o abrir el apetito. Es más probable que los consumidores hagan ofertas más altas en las subastas en línea cuando están expuestos al rojo, y las etiquetas de precios tienden a ser más efectivas cuando son rojas en lugar de negras, especialmente si el color está promoviendo un descuento.

Como color derivado del rojo, el naranja comparte muchos de los mismos rasgos. Es más excitante que la mayoría de los otros colores y ciertamente es difícil de ignorar. Psicológicamente hablando, el color se percibe como acogedor, sociable e incluso extrovertido.

Si bien el amarillo se quita algo del rojo, este tono aún afecta nuestra fisiología. Los tonos dorados no aceleran los pulsos, pero harán que su corazón lata un poco más rápido. Los amarillos intensos causan la mayor reacción, en parte porque imitan los colores de insectos peligrosos, animales depredadores y el amarillo neón del equipo de seguridad. Sin embargo, la característica más dominante del amarillo es la alegría.

Como el amarillo, el verde tiene muchas asociaciones con el mundo natural. Incluso el nombre vincula este color con el respeto al medio ambiente. Por extensión, el verde hace que la gente piense en cosas orgánicas y saludables y en un crecimiento floreciente.

Como otro tono fresco, el azul ayuda a calmar las mentes y los corazones palpitantes. Los azules más claros son los más relajados, una vez mas imitando los cielos soleados. Aunque éste color se usa para muchos propósitos, las marcas a menudo eligen el azul cuando quieren parecer confiables o profesionales. Es el color elegido por varias aerolíneas, presumiblemente para tranquilizar a los posibles pasajeros.

El blanco viene sin grandes vínculos psicológicos. Suele considerarse puro, de ahí su uso para vestidos de novia en determinadas culturas. En diseño, su completo vacío lo hace adecuado como telón de fondo y como contraste con los colores oscuros.

El negro está lleno de personalidad. El color está asociado con el duelo, la cultura gótica y las “nubes negras”. Pero en diferentes circunstancias, el negro puede parecer profesional, elegante y con clase.